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CUANDO SE ES MADRE SIN DEJAR DE SER HIJA

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  “ ... perdona mamá, no sé qué me pasa…” “...de todo, hija, te pasa de todo… ”  y así resume Susi Sánchez a Laia Costa la enorme complejidad que supone ser madre y además primeriza .          Ser madre y ser hija a la vez, que te duelan los puntos, que no puedas dormir, que te duela el pecho, que las hormonas se disparaten, que todo te parezca lo peor y que la incertidumbre se haga dueña de todo...asustarte cuando tienen fiebre, tener miedo a que se te caiga el bebé y saber que sin embargo los bebés a veces se caen y no pasa nada, que el vértigo se apodere de ti y tu búsqueda identitaria se convierta en un brillante ejercicio de supervivencia.        Alrededor, nada ayuda, nada explica cómo hacerlo bien, todo aparece edulcorado, no hay nada más maravilloso que ser madre te han dicho siempre, pero en la letra pequeña las contraindicaciones no venían. La vida no es lo que contaban. Los tres idiomas que Amaia (Laia Costa...

LOWENSTEIN, LOWENSTEIN

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Como dice el tango de Astor Piazzola “ …vuelvo al sur, como se vuelve siempre al amor, vuelvo a vos, con mi deseo, con mi temor…” El Sur, ese maravilloso lugar, normalmente despreciado por el Norte, pero que ejemplifica todo lo bello de la vida: La libertad, el sol, el calor, la alegría por vivir y sobretodo la luz que lo irradia todo. Pat Conroy escribió un maravillosobest seller que la polifacética Barbra Streissand llevó a la gran pantalla en 1991 consiguiendo uno de los dramas más logrados de la última década del siglo XX, la última gran década de Hollywood.  “El príncipe de las mareas” (The Prince of Tides) es mucho más que una película sobre la infancia perdida o los traumas acumulados, mucho más que una historia de amor entre el protagonista, Tom Wingo (extraordinario Nick Nolte) y la elegante y sofisticada psiquiatra de su hermana, Susan Lowenstein (Barbra Streissand). Esta es una película que te atrapa como solo lo pueden hacer los grandes dramas sureños. Es una evo...

ME LLAMO GRANT...CARY GRANT

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         James Bond, agente 007, con licencia para matar. Difícil de atrapar y a la vez luchando contra los malos. Capaz de lucir brillantemtente un traje caro y aún así usar un gadget para salvarse.  Y en la génesis ¿quién habría podido ser Bond antes que Connery prestase su cuerpo al héroe surgido de la pluma de Ian Fleming? ...No podía ser otro más que Cary Grant, el actor más elegante jamás visto en pantalla, en su papel de Roger O. Thornhill en "Con la muerte en los talones" (North by Northwest, 1959) de Alfred Hitchcock. Roger O. Thornhill, es un publicista de la Avenida Madison que recuerda por igual al Don Draper de la serie Mad Men que al agente del gobierno de la magnífica cinta hitchcockiana "Encadenados" (Notorius, 1946). Thornhill confundido con un agente del gobierno llamado George Kaplan será objeto de una serie de extraordinarias y fatales coincidencias que le harán bordear ese peligroso sendero que circula entre la vida y la mu...

DEFENDER LA ALEGRÍA

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      Defender la alegría como una trinchera defenderla del escándalo y la rutina de la miseria y los miserables de las ausencias transitorias y las definitivas Mario Benedetti   La alegría como motor de vida, la memoria como eje vertebrador de nuestra existencia, la poderosa influencia de un padre en su hijo y cómo somos recordados para siempre. Decía Machado que “...hay dos tipos de hombres, los que viven hablando de sus virtudes y los que se dedican a tenerlas…” Héctor Abad Gómez era del segundo tipo y nadie mejor que su hijo Héctor Abad Faciolince para hacernos un retrato preciso de quién fue su padre. “El olvido que seremos” la última película de Fernando Trueba que adapta la novela homónima de Faciolince es, entre otras muchas cosas, sobretodo, una declaración de amor llena de sensibilidad y de pasión de un hijo a su padre. Un ejercicio sincero de amor y admiración que a medida que transcurre se va apoderando del espectador, desde lo cotidian...

EL OLVIDO DE OTROS

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¿Es posible edificar una historia a través del manido y a veces manoseado concepto del cruce de caminos? Almodóvar lo intenta y lo consigue casi todo el rato en “Madres paralelas”, su última película que hace honor al título y nos cuenta dos historias que discurren con más en común de lo que pudiera parecer, a pesar de alguna escasa laguna en la trama, más bien debilitada por esa metáfora que relaciona a ambas como si fuera por medio del filo cordón umbilical que las une.  Una te lleva de vuelta a la memoria de un país y a la propia, mientras que la otra te atrapa desde dentro simbolizando ese vínculo eterno que surge tras la maternidad. Ambas, sin embargo  convergen desde el prólogo al epílogo y en ambas está escrito un relato, por encima de todo, necesario. Hay una que nos habla de las diferentes formas de ser madre, sin el juicio inquisidor de quien se cree en posesión de la verdad y lo hace a través de la diversidad que producen los personajes de Penélope Cruz, de Milena S...

EL DESARRAIGO

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    “ Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas.” (Henry Miller) “ Nomadland” habla del desarraigo, de la dureza de la vida, de un sistema neoliberal que aplicado en su máxima expresión condena al ostracismo a todo aquel que queda fuera de la rueda productiva. Surge de la necesidad de contar una verdad incómoda y que no por dolorosa debe ser obviada. Debería avergonzarnos como sociedad que personas con más de setenta años vivan en caravanas o furgonetas y se tengan que ganar la vida en trabajos temporales mal pagados para poder sobrevivir los que se suponen deberían ser los mejores años de sus vidas. “ Nomadland” es una preciosa película de Chloe Z h ao sobre cómo afrontar ese drama y cómo utilizar el vigor personal de la protagonista para reivindicar a su vez otro modelo distinto de vivir. La directora prefiere no centrar la película en la crítica de este modelo abusivo, inhumano y desnaturalizado y centrarse más en el viaje interio...

Christine Darbon

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Cuando vi por primera vez “Besos Robados”, ya había visto más de una docena de películas de Truffaut. No esperaba encontrarme con una gran historia. Ni siquiera podía pensar que nada me conmoviera más que ver el plano final de “Los Cuatrocientos Golpes”, cuando Antoine Doinel miraba con el rostro desconcertado a la cámara.  En “Besos robados” Truffaut nos contaba cómo le había ido a aquel niño transcurridos unos años. Era muy escéptico aunque he de reconocer que solo empezar la película y oir “Que reste-t-il de nos amours” de Charles Trenet resultaba de lo más esperanzador. Sin embargo, el arranque de la película me pareció un poco desconcertante y fue en ese preciso instante, sentado en mi sofá favorito a punto de cenar cuando la vi aparecer. Llevaba ese típico abrigo corto años sesenta de color gris, sus piernas al aire bajo la típica minifalda que unos atribuyen a Mary Quant y otros al modisto francés André Courréges. En cualquier caso era como una nueva Catherine Deneuve, menos...