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EL CINE COMO VEHÍCULO DE EMOCIONES

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Cuando era pequeño me gustaba mucho que las películas acabaran con un final feliz. Fue la primera vez que vi "Murieron con las botas puestas" (Raoul Walsh, 1941) cuando descubrí que no siempre pasaba eso. Surge así un deseo casi inherente a nosotros de sentir felicidad cuando la historia llega a su fin y muchas veces tendemos a valorar la cinta en función de cómo termina. Cometiendo la terrible injusticia de testar solo el resultado y no el proceso.  En "Érase una vez en Hollywood"... Tarantino reivindica su rol de creador desde un prisma absolutamente independiente que le lleva a transitar por territorios ya explorados pero absolutamente maravillosos. Su libertad a la hora de crear y de reescribir a su antojo lo real le coloca en un escenario donde parece moverse de modo sobresaliente.  Estamos ante un puzzle que muestra sus piezas en aparente desconexión, una sincronía un tanto deslavazada que por momentos puede hacer perderse al espectador pero d...

LEAD ME TO YOUR DOOR

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¿Qué pasaría si un día al despertar nos diéramos cuenta que The Beatles nunca han existido? A partir de esta premisa el inglés Danny Boyle, construye una especie de fábula romántica que nos sirve para realizar un delicioso viaje a la discografía de uno de los grupos más influyentes de la historia de la música.  La cinta circulará constantemente por dos senderos que convergen durante todo el metraje pero que al final se dispersan para no encontrarse. El más que interesante planteamiento inicial de Boyle parece diluirse por la poderosa influencia del guionista Richard Curtis, escritor de películas como “Cuatro bodas y un funeral”, “Notting Hill”, “El diario de Bridget Jones” o “Love Actually”   y la deliciosa “About time”. Ese aire tan british de sus comedias impregna toda la cinta dejando cada vez más en una especie de McGuffin la original propuesta inicial.  A pesar de esto, la cinta tiene todos los elementos que hicieron triunfar las comedias cit...

ÉRASE UNA VEZ...EN LONG ISLAND

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“Érase una vez en la costa norte de Long Island…” así comienza uno de los cuentos más bonitos de la historia del cine. La segunda aparición importante de Audrey Hepburn en la gran pantalla. Sabrina (Sabrina 1954) del maestro Billy Wilder   supone la consagración de la actriz que había maravillado al mundo en su debut en Vacaciones en Roma (Roman Holiday 1953) a las órdenes de William Wyler sólo un año antes. Sabrina es un cuento de hadas,   una revisitación de la Cenicienta que encuentra el príncipe azul,   aunque con el inconfundible aroma de ese romántico empedernido que fue Billy Wilder. El genio austríaco siempre presumió de ser un mordaz, sarcástico e irónico personaje pero vista su filmografía es evidente que bajo esa fachada siempre se ocultó un cultivado romanticismo quizá adquirido por su procedencia natal, la Viena imperial. Sabrina Fairchild va a convertirse en un personaje imprescindible en la filmografía de Wilder pero sobretodo en la de A...

BOSTON, EL CENTRO DE TODO

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  Hubo un tiempo en el que la capital de Massachussets era considerada, sobretodo por sus habitantes, el centro del mundo. Ser de Boston era pertenecer a la élite   y por supuesto ser de fuera de Boston era considerado incluso una desgracia. Puede parecer exagerado pero los herederos de la Inglaterra Victoriana habían hecho de Boston un refugio donde las buenas costumbres quedaban a salvo. Un lugar donde leer a Ralph Waldo Emerson era ser distinguido y un lugar donde poder echar raíces   y construir su pequeño universo. Boston era la cuna del puritanismo, Boston era la mejor ciudad de todas donde uno podía soñar vivir. Es aquí donde nos encontramos con George Apley, un bostoniano de cuna que va a ver como su mundo perfecto de costumbres perfectas se empieza a tambalear de repente. George es un elegante caballero de familia de rancio abolengo. Vive en Beacon Place, no existe mejor lugar para crecer, formar una familia, su universo es ideal. Ha sido educad...