EL SENTIDO DE LA VIDA

 

 ¿Por qué cosas merece la pena vivir? Es una pregunta recurrente que el hombre se ha hecho a lo largo de toda la vida. Es probable que la respuesta sea siempre igualmente complicada de responder, hablamos de cosas intangibles, algo que no puede medirse, algo que no sabemos ...en ese lejano e inalcanzable tránsito hacia la verdad, el hombre va construyendo su camino a través de pequeñas cosas que le producen placer. Ese microcosmos donde nos sentimos únicos en el universo, ese lugar de absoluta comunión entre alma y cuerpo resume perfectamente la película que hoy tratamos.

La última producción de Pixar, llamada "Soul" (Pete Docter) es un ejercicio maravilloso de cine que ahonda entre otras cuestiones, en cuestiones místicas o corrientes filosóficas como el existencialismo. Con una factura impecable visualmente hablando,   "Soul" es otra muestra más de que la factoría más famosa del cine de animación, hace tiempo que dejó de hacer películas exclusivamente para niños. Su esencia circula por territorios mucho más maduros y llenos de dobleces que harán disfrutar por igual a mayores y pequeños. El desarrollo de los personajes está muy bien logrado y las diferentes cuestiones vitales quedan planteadas de modo natural y sin estridencias significativas. 

 En esta ocasión, nos cuenta la historia de un músico que ocasionalmente da clases en un instituto y que el día que consigue una actuación de prestigio y por tanto está a punto de cumplir su sueño, sufre un accidente que nos sirve de excusa para introducirnos en una especie de limbo o de lugar indefinible por el que deberá transitar en busca del sentido de su existencia. 

A pesar de cierto toque algo "naif", la película atrapa desde el arranque por su afección hacia los personajes, llevándonos a un viaje absolutamente delicioso de vaguedades, insustancialidad y preocupación por acercarnos a conceptos que no son sino lugares comunes a lo largo de la historia de la humanidad. 

"Quién somos, de dónde venimos, a dónde vamos" ...preguntas que no por repetidas han tenido respuestas concretas. "Soul" se aleja de cuestiones religiosas, para introducirse en el carácter filosófico de las mismas.  Destaca la capacidad para entremezclar vida y muerte a través de un microcosmos particular, donde se definen las personalidades, un lugar capaz de moldear pensamientos, con una iconografía plagada de elementos cubistas o picassianos. 

Ante todo este cóctel es imposible resistirse a disfrutar de una película donde el jazz aparece como elemento conductor pero no definitorio, el personaje podría haber sido escritor o pintor y la esencia de este maravilloso cuento seguiría siendo la misma, porque "Soul" centra su moraleja final en una máxima: "Vivir cada minuto"

Es el momento de hacerse las preguntas claves que cada uno debe resolver. Y es que el mensaje que "Soul" nos transmite es el de la búsqueda de la felicidad a través de los pequeños detalles que nos hacen sentir bien. Algo que nos lleva irremisiblemente a un concepto proustiano en el cual establecemos una serie de elementos placenteros que nos evocan esa felicidad...una puesta de sol, el olor a determinado alimento, la brisa en la cara, el sonido de alguna canción o simplemente el milagro de levantarnos cada día y seguir viviendo. Una concepción en apariencia simplista que podría chocar con la de la búsqueda de la felicidad a través de la realización de nuestros sueños pero que sin embargo es mucho más compleja de lo que parece por cuanto "Soul" no pretende restar valor a la búsqueda de los sueños pero sí contextualizarla. Como decía John Lennon, "la vida es eso que te va sucediendo mientras haces planes", un contínuo camino donde las expectativas de alcanzar nuestros sueños no deben entrar en conflicto con los momentos de increíble felicidad que cada día vivimos sin dar importancia. 

Si algo hemos debido aprender en estos meses en los que el mundo decidió tomarse una pausa es que no hay nada definido, nada es decisorio ni definitivo y la pequeñez y transitoriedad de nuesta existencia debieran forjar un nuevo modo de entender la sociedad en la que vivimos. Frente al mensaje de "cuidado con lo que sueñas, no vaya a ser que se cumpla" debieramos oponer el que parece transmitir esta película a partir de elementos comunes a los tópicos literarios sobre aprovechar la vida, no malgastar ni un segundo en aquello que no nos aporta nada.  


 Estamos pues ante un nuevo paso en la producción de Pixar, tras la maravillosa "Del revés" (Inside Out) y tras habernos regalado desde su estratosférica irrupción con "Toy Story" un universo particular donde los sentimientos y el respeto hacia el espectador aparecen como símbolos inequívocos de su crecimiento como factoría de sueños.  

Con "Soul" queda patente esta premisa que incide en la necesidad de mostrar sentimientos utilizando como vehículo  la expresividad frente al realismo. Un magnífico modo de acabar el año viendo cine es sumergirnos en esta producción que huye de infantilismos baratos para alcanzar cotas de madurez más que interesantes. 

 Rubén Moreno

Comentarios

  1. Gran artículo crack. Debo decir que yo no la flipé demasiado, si visualmente, pero me decepcionó el desarrollo, no ya la idea en si. Sin embargo, también es cierto que tal vez influenciado y con la esperanza de ver algo más profundo respecto al jazz hizo que algunos momentos se me hicieran aburridos (Casi toda la parcela picassiana se me hizo algo coñazo, eran respuestas obvias a lo que ya se veía a través del personaje. Era como si quisieran dar las preguntas con respuesta masticada). De todas maneras la disfruté, y en líneas generales me parece una gran película de animación muy recomendable.

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