ALICIA Y SU PAIS DE LAS MARAVILLAS
Alicia es una profesora argentina de Historia, burguesa con una vida acomodada y resuelta. Está casada con un importante hombre de negocios y tienen una pequeña hija de cinco años que es adoptada. Su mundo es perfecto pero un día comienza a hacerse preguntas y todo comienza a cambiar.
En 1985 Luis Puenzo dirige “Lahistoria oficial” y gana el Oscar de la Academia convirtiéndose en la segunda película de habla hispana en llevarse la estatuilla tras la española “Volver a empezar” (José Luis Garci, 1982). Ésta es una obra pluscuamperfecta que retrata fielmente cómo afecta a una familia de clase alta el final de la dictadura argentina y el nacimiento de la democracia .
La grandeza de esta obra está vertebrada a través de la conjugación de los hechos históricos que produjo la dictadura argentina con el drama familiar de alguien que comienza a cuestionarse si el mundo maravilloso en el que vive lo es realmente. La fuerza del trabajo actoral es quizá el principal activo de una historia que conmueve desde la verdad. Destacan principalmente esos dos gigantes de la escena argentina, Héctor Alterio y Norma Aleandro, que interiorizan fielmente a sus personajes.
¿Existe algún crimen más execrable que el cometido por quien debe velar por nosotros? ¿Cómo defenderse uno cuando es el propio Estado quien practica el terrorismo? El 24 de Marzo de 1976 una Junta Militar se hizo cargo del gobierno argentino e inició un proceso llamado de Reorganización Nacional consistente en homogeneizar a la población del país. Cualquiera que se alejara de los predicamentos establecidos era acusado de ser un subversivo. Radicales de izquierda, homosexuales, judíos, intelectuales liberales, …todos suponían una amenaza a las estructuras filonazis de la Junta Militar. Por qué se llegó a esta situación es algo que a la comunidad internacional deberá avergonzar durante generaciones. La pasividad del resto de países, el apoyo inequívoco de Estados Unidos y unos grupos de comunicación privados que alentaron el golpe militar son parte de las causas por las que el llamado Plan Cóndor tuvo un éxito sin precedentes. La dictadura argentina duró hasta el 10 de marzo de 1983 siendo la más sangrienta de su historia. Entre los crímenes de lesa humanidad, el terrorismo de Estado y los miles de desaparecidos que o eran enterrados en fosas comunes o eran lanzados desde el aire en aviones destacamos como el más execrable de todos la “apropiación sistemática de recién nacidos” . Las Abuelas de la Plaza de Mayoreivindicando el paradero de sus hijos e hijas y por ende de sus nietos y nietas arrancados de los brazos maternos justo al ver la luz,es uno de los iconos que más debería avergonzarnos del siglo XX. Miles de ciudadanos desaparecidos, bebés robados a sus legítimos padres,…una locura auspiciada entre otros por las altas esferas de la Iglesia Argentina.
Cuando Alicia siente que una mujer mayor la observa durante varios días, comienza a asustarse, …el temor pronto pasará a ser estupefacción y posteriormente a duda cuando ésta le demuestre que podría ser la abuela de la niña. A partir de ese momento su universo particular se tambalea. Su “País de las Maravillas” quizá no lo es, o quizá sí pero a costa de algo horroroso. La cinta denuncia con una especial sensibilidad ese momento vergonzante de la historia de Argentina mientras paralelamente los alumnos de Alicia comienzan también a cuestionar si las enseñanzas que reciben son la “historia oficial” o lo que ocurrió realmente. Qué hay de adoctrinamiento y qué de verdad son dos cuestiones más que cruciales en el desarrollo de una generación por cuanto define cómo será la sociedad venidera.
El extraordinario acierto de Puenzo está apoyado principalmente en una Norma Aleandro prodigiosa, que compone un personaje magistral que evoluciona a lo largo de la cinta. El punto de inflexión lo marcará también el regreso de su amiga Ana, quien tuvo que huir del país tras ser torturada, la conversación que abre los ojos de Alicia hará despertar su conciencia hasta ese momento incrédula de lo que algunos contaban y ella se negaba a creer.
Roberto (Héctor Alterio) en su papel de empresario con conexiones con militares argentinos y hombres de negocio estadounidenses refleja como fiel metáfora lo que éstos le hicieron al país. Lo saquearon, lo dejaron en la miseria para luego justificar su intervención. La verdad que transmite, se plasma en momentos familiares como la comida con su padre (exiliado español de la Guerra Civil) y su hermano un domingo cualquiera. Una comida con reproches en la que Roberto demuestra que a veces estar en el lado equivocado solo es cuestión de elegir. Es más que interesante el paralelismo que establece Puenzo entre los hermanos y la situación del país. Roberto representa los poderes que saquearon el país y lo llevaron a la ruina mientras se enriquecían y su hermano la Argentina que “laburaba” sin descanso mientras la “plata” volaba a los de siempre.
Por otro lado el director no demoniza a Roberto, le vemos desvivirse con su hija y nos asalta la pregunta, cómo alguien normal puede ser capaz de cometer atrocidades, en cómo alguien normal puede llegar a ser un torturador. La pasividad de los que no participaron en la Dictadura pero no hicieron nada tampoco al respecto se plasma en una sociedad que aceptaba su rol bajo la falsa premisa de que los que no hacían nada ilegal no eran reprimidos.
¿Quién decidía las leyes? ¿Hay que cumplir la ley siempre incluso si ésta vulnera los derechos humanos? La película plantea la situación y es el espectador quien debe decidir, hubo muchos culpables también por omisión y es ahí donde surge la pregunta que Alicia debe responderse a sí misma. Quizá no pueda porque tendría que admitir que miró para otro lado cuando no debía y eso la atormente el resto de su vida.
La cinta está llena de metáforas sobre la dictadura a través de escenas cotidianas y eso nos lleva a un final abierto donde el espectador sentirá como la incertidumbre ante lo que le depara el futuro a esta familia es reflejo de lo que quizá sentía el propio país ante la llegada de la democracia. Una película valiente, dura, sin alardes, …en definitiva una película para hacernos pensar, algo que nunca está de más.
Rubén Moreno



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