Entradas

¿TE GUSTA EL CINE? NO.

Imagen
  Una pregunta que se suele convertir posteriormente en una afirmación, incluso en tono condescendiente es esta de: "¿Qué? ¿Te gusta mucho el cine, eh? Eres uno de esos".  No, no me gusta el cine. Me gusta el café con hielo que me prepara mi señora en verano, después de comer, me gusta la tarta de queso que hace ella. Me gusta el color rojo, me gustan la pasta y la pizza o me gustan los huevos fritos con patatas...eso me gusta, pero también podría pasar sin esas cosas y no pasaría nada (bueno excluiría en eso de que puedo pasar a la tarta de queso y a los huevos fritos) El cine no me gusta. No pertenezco a ese gigantesco grupo de población que dice que le encanta el cine. A ese grupo que en oleadas poblaba las colas de las multisalas cada fin de semana, antes que el mundo decidiera darse una tregua en forma de virus. No, no me puedo incluir en ese grupo que se sienta frente a la pantalla y dice que adora el cine pero solo lo entiende como un modo más de ocio. A mí, n...

LAS IDENTIDADES DIFUSAS

Imagen
Todos llevamos puesta una máscara que oculta todo aquello que no queremos que los demás vean de nosotros mismos. Esa especie de protección ante lo desconocido o simplemente ese apoyo para no sentirnos vulnerables es lo que vertebra la existencia en realidad. La vulnerabilidad de aparecer sin máscara nos precipita, nos coloca ante abismos de los que preferimos siempre huir. “Quién te cantará” de Carlos Vermut es un maravilloso ejercicio de cine que ahonda en esos abismos de los que queremos escapar, a través de la historia de dos mujeres, Violeta y Lila que buscan su identidad una a través de la otra. Para alimentar además esta especie de muñeca rusa emocional, nos encontramos con otros dos personajes femeninos que dibujan las personalidades de nuestras protagonistas. Por un lado, Marta, la hija de Violeta, una adolescente perdida, que busca a través de la violencia y el sometimiento su afirmación y Blanca, la asistente de Lila, que también persigue su identidad por medio de Li...

LAS PUERTAS CERRADAS DE LA MENTE

Imagen
Decía Shakespeare que “ la culpa no está en nuestras estrellas sino en nosotros mismos” . Con esta frase abre Hitchcock la que debió ser la más onírica de todas sus películas quedando luego en “solo” y entrecomillamos lo de solo, una master piece del género policíaco. Hablamos de “Recuerda” (Spellbound, 1945) una cinta de la factoría del gran David O. Selznick y adaptación de Ben Hecht de la obra de Francis Breeding “The House of Dr. Edwardes” A Hitchcock siempre le fascinó ese mundo de lo onírico y de las dobles personalidades, ya habíamos visto en “Rebecca” como Joan Fontaine se pasaba la película opacada por el recuerdo de la gran señora de Winter, la dualidad de Kim Novak en Vértigo o la doble identidad confusa de Cary Grant en “North by Northwest” cuando su Roger O. Thornhill es confundido con el agente del gobierno George Kaplan. La misma Ingrid Bergman de “Notorius” era Alicia Huberman intentando adoptar una nueva personalidad. Característica que sin duda Gregory Peck aquí ...

EL DOLOR A TRAVÉS DEL SONIDO

Imagen
“... que no lo comprendamos no significa que no sea real...” Con esta maravillosa frase el espectador confirma sus “augurios”...acaba de introducirse en una trampa de la que probablemente salga devastado emocionalmente. Hablamos de “Voces”, el debut en el largometraje del realizador algecireño Ángel Gómez Hernández, todo un seguro en el género de terror, como ya ha venido demostrando a lo largo de su joven pero prolífica carrera de cortometrajista con trabajos tan brillantes como “Y la muerte le seguía” o el multipremiado “Behind” En el arranque vemos como la cámara se posa en un plano cenital sobre una piscina abandonada sobre la que ha caído una pelota roja (declaración inicial ya de amor al género en forma de homenaje). Cuando terminemos el viaje al que el joven cineasta nos invita a recorrer, asistiremos a otro plano cenital de la misma piscina, esta vez sin la pelota roja pero mucho más desolador. Lo que habremos percibido entre estos dos planos similares es u...

EL DOLOR IRREPARABLE

Imagen
¿Existe algo más perturbador, cruel y devastador que la llamada telefónica de un hijo en peligro pidiendo auxilio? Así se iniciaba prácticamente “Madre” , el corto que Rodrigo Sorogoyen convertía en un film del mismo nombre y que nos permite continuar formando parte de la vida de Elena, diez años después de tan traumático arranque. Desde la angustia inicial partimos en un supuesto viaje a ninguna parte, a una especie de irrealidad en la que una excelsa Marta Nieto se introducirá en la piel de Elena para sobrecogernos en cada uno de sus gestos plenos de verdad. Podemos sentir su dolor, su entorno permanece ajeno, y eso nos da una especie de poder en la historia que nos hace comprender mejor cada gesto, cada detalle irracional, cada mirada perdida o llegado el momento cada sonrisa. Elena no encuentra su sitio en ningún lugar, solo parece estar cómoda en esa playa, reviviendo cada día el mismo instante y emergiendo en una existencia que ya le es extraña desde quizá dem...

LA BELLEZA DE LO COTIDIANO

Imagen
     Unos buldozzers van tumbando árboles en mitad de la noche, la naturaleza comienza a perece r frente al hombre y sin embargo es un acto de destrucción rodado con un pulso magnífico a la vez que hipnótico , el pulso de Oliver Laxe, el director de “O que arde”, quien nos trae un brillante poema visual que nos reconcilia con el cine a través de dos elementos vinculados entre sí, las relaciones humanas y a la vez con su entorno .       Asistimos como espectadores privilegiados a la vida de Amador y su madre Benedicta. Ella, ya anciana, simboliza perfectamente esa mujer recia y castigada por el trabajo a lo largo de su vida. Esas mujeres fuertes con dedos deformados por el reuma, por el frío, las espaldas castigadas de cargar cosas, cuida de las vacas y el invierno y su perra Luna aparecen como fieles compañeros siempre en su rutina diaria. Amador, su hijo, ha salido de la cárcel donde entró por pirómano y regresa al h...

ELLA TE CAMBIARÁ LA VIDA

Imagen
El mundo podría dividirse en dos tipos de personas, las que sueñan y las que no. ¿En qué escenario nos gusta estar? ¿Somos soñadores todo el tiempo o solo a veces, o tal vez nunca? Es probable que nos hayan inculcado desde siempre una cierta superioridad moral de aquello que sirve para algo material, frente a lo que solo produce efectos beneficiosos a nivel espiritual. Es más que posible que hayamos crecido pensando que aquellos o aquellas que sueñan no son más que seres un poco raros que no encuentran su sitio en el mundo.   En 2001 Jean Pierre Jeunet iba a rodar una fascinante fábula acerca del amor, la imaginación, los buenos deseos y la desbordante frescura que desprendía su protagonista, Amelie Poulain, un personaje convertido ya, en un icono del séptimo arte, en cuya piel se metía una extraordinaria Audrey Tautou para convertir la cinta gala en todo un acontecimiento universal. Amelie Poulain no es una niña como las demás, tiene un mundo interior que ...